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Parametría en Medios
La pérdida de autoridad de los maestros
24/May/2019
Por: Milenio
Los maestros tienen una labor fundamental en las sociedades. Son quienes contribuyen a la formación intelectual, cívica y afectiva de los individuos. México no es la excepción. Por ello los maestros, históricamente, han representado una figura de autoridad. Por su escolaridad y función social siempre han sido líderes naturales en sus comunidades y han gozado de la confianza de la ciudadanía. Comparados con otros países como los escandinavos, por ejemplo, esta reputación no parece tan alta, pero comparados con otros actores públicos en el país, ésta siempre ha sido cosiderable.

Desde hace algunos años Parametría ha realizado diferentes mediciones para conocer la percepción que tiene la
ciudadanía sobre los docentes. De acuerdo con el último informe realizado en 2015 por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, en el país hay 1.2 millones de profesores en las escuelas de educación básica y cerca de 274 mil en media superior. Datos de la OCDE indican que los maestros en México son los que menos ganan respecto a otros países como Chile. En cuanto a la confianza que tiene la ciudadanía en los maestros, de acuerdo con los datos de Parametria ?las encuestas realizadas cara a cara en vivienda?, observamos que la misma se ha ido modificando con el tiempo: desde 2012 se observa un descenso.

La serie que cumple ya 11 años indica que la confianza en los docentes pasó de 63% en 2007 a 55% en 2019. En abril de 2010 y julio de 2012 los profesores registraron el mayor porcentaje de confianza, siete de cada diez personas dijeron confiar ?mucho? o ?algo? en ellos. Por otro lado, agosto de 2014, septiembre de 2015 y julio de 2016 son las tres mediciones en las que observamos un repunte en la desconfianza al llegar a un máximo de 48%.

Estados Unidos, más allá de los países escandinavos mencionados antes, es otro caso en el que la confianza en los maestros es mayor que en México. En la encuesta sobre actitudes de las personas hacia las escuelas públicas (PDK), la cual se realiza a padres de familia de forma periódica, la confianza en los profesores llega a 61%.

Más allá de la confianza, un dato revelador es la legitimidad que tienen los profesores norteamericanos para recurrir a
mecanismos como las huelgas para solicitar mejores salarios. En este escenario, el estudio muestra que siete de
cada diez personas apoyaría a los maestros si optan por ir a huelga para exigir un aumento. En México, de acuerdo con encuestas anteriores que hemos realizado, las huelgas o paros constantes de maestros son mencionados como uno de los principales problemas de la educación, superados solamente por los sindicatos de maestros y sus líderes, es por eso que tienen menos legitimidad para exigir mejores condiciones laborales.

La pregunta directa de si los maestros son vistos como figuras respetables y valoradas en nuestro país es fundamental
para explicar los cambios en percepción. En los últimos cinco años han disminuido casi en 20 puntos quienes así lo
consideran, pasó de 72% a 53%. En tanto, ha crecido poco más del doble (19% a 42%) el porcentaje de personas que los concibe como figuras no conocidas y no valoradas.

Por ello no debe de sorprender que seis de cada diez personas creen que los maestros en México están más interesados en la política que en la enseñanza, mientras que tres de cada diez sí ven en ellos la
vocación. Las acciones que llevan a cabo los sindicatos de maestros contribuyen a la construcción de las opiniones sobre los docentes. Tanto el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) como la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) son las organizaciones más importantes y se han caracterizado por realizar marchas y bloqueos en diversas partes del país. No todos, necesariamente, justificados ante la opinión pública. No sorprende entonces que poco más de la mitad de la población (56%) considera que los sindicatos de maestros están más interesados en la política que en defender los derechos de los maestros. El 39% considera que el principal objetivo de los sindicatos sí es defender los derechos laborales de los profesores.

A pesar de que la confianza en los docentes ha disminuido, se ha reducido el porcentaje de personas que los ven como figuras valoradas y los considera más preocupadas por la política que por la enseñanza. Los profesores no son reprobados por la ciudadanía, incluso en la última medición de abril de este año aumentó su calificación, el promedio actual es de 7.7, mientras que en 2011 fue de 7.3. Un incremento en el margen de error, pero al final la calificación por lo menos se mantiene.

Finalmente, observamos que existe un consenso mayoritario para que los maestros de las escuelas públicas sean
evaluados, así lo manifiesta 91% de los entrevistados. Solo 7% de la población está contra las evaluaciones a los docentes. Desde 2012 se ha incrementado el número de personas que apoya las evaluaciones aunque desde hace ya siete años la mayoría estaba con la propuesta.

En conclusión podemos decir que se ha registrado una baja en la confianza hacia los maestros, pero no en su calificación global. Es probable que la ciudadanía pueda compartir algunas de sus demandas como mejores salarios, como en Estados Unidos, pero no agrada su politización y mucho menos sus métodos. Sin duda los ciudadanos están a favor de que se les evalúe, aunque no necesariamente están a favor toda la propuesta de la recién derogada y votada reforma educativa. Es probable que si los maestros fueran más selectivos en sus demandas pueden tener más apoyo de la ciudadanía y no la pérdida de confianza o autoridad.


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