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Carta Paramétrica
Los gobiernos sin mayoría en México

A partir de 1997, el partido del presidente no obtuvo la mayoría de escaños tanto en la cámara de diputados como en la de senadores, dando inicio a la etapa de gobiernos divididos en México.

Cabe recordar que después de un proceso histórico que tuvo lugar después de las reformas electorales y con el crecimiento de otros partidos políticos[1], el poder legislativo dejó de ser una dependencia más del presidente de la república, para intervenir en los procesos políticos de la forma en que había sido pensado en el diseño, es decir, como contrapeso al ejecutivo, propulsor de leyes y supervisor de las actividades gubernamentales[2].

Ante este escenario, en la encuesta en vivienda realizada en septiembre y octubre por Parametría, preguntamos a los mexicanos su percepción sobre la relación entre el poder ejecutivo y legislativo en el país, y su opinión respecto a los gobiernos divididos.

El primer dato que llama la atención es que la mitad de los entrevistados dijeron que era malo para la democracia en México que ningún partido político tuviera más del 50% de los diputados, solamente 27% dijo que este era un buen escenario para el sistema democrático en el país. En una primera lectura podríamos decir que, la percepción que predomina  es la que apoya que un partido político tenga la mayoría de votos para que pueda impulsar reformas, aun cuando el principio democrático promueve que todos los grupos y opiniones deben estar representados en este órgano, el cual debe buscar la integración de la pluralidad de los intereses.

Una posible explicación a los datos anteriores podría derivar de los enfrentamiento que tuvieron el congreso y el poder ejecutivo en legislaturas pasadas, lo que concluyó en una  parálisis legislativa que inhibió la formulación de reformas estructurales en el país, ejemplo de ello fue la reforma fiscal presentada por el ex presidente Vicente Fox misma que no fue aprobada por el congreso en turno[3].

La característica principal que presenta un gobierno dividido es el proceso de negociación al que tienen que llegar el presidente y el congreso para poder impulsar o desechar iniciativas y reformas constitucionales, hasta hace unos años en América Latina las asambleas legislativas no eran fuente de atención ya que el poder ejecutivo concentraba las decisiones políticas, este escenario se reflejaba incluso en la academia y en el estudio de estos entes. 

Uno de los remanentes del sistema autoritario que vivió México (partido hegemónico, cacicazgos, elecciones poco transparentes, reglas electorales inequitativas, coacción del voto etc.[4]) , se manifiesta en la percepción de los entrevistados sobre qué partido debe tener la mayoría en el congreso, seis de cada diez prefirieron que el partido mayoritario fuera uno diferente al del presidente en turno, sólo dos de cada diez dijeron que preferían que el partido del presidente fuera el mayoritario en el órganos de representación nacional. Este dato puede indicar también que los mexicanos reconocen el papel que tiene la oposición en el congreso.

Es importante denotar que la mayoría de entrevistados tuvieron una opinión en el tema, solamente 18% no supo que contestar al cuestionamiento lo que resulta positivo si consideramos este hecho como una forma de los ciudadano de involucrarse y opinar sobre cuestiones políticas 

El tema de los gobiernos divididos tuvo eco recientemente en Estados Unidos, cuando se estableció la política de  “shutdown,” después de que en el congreso legisladores republicanos y demócratas no llegaran a un acuerdo sobre el presupuesto federal, lo que derivó en un paro de servicios públicos[5], sin embargo, es interesante ver la tendencia histórica de lo que opinan los estadounidenses al respecto.

De acuerdo con la encuesta dada a conocer este mes por la empresa Gallup, sólo 25% de entrevistados está de acuerdo con que el mismo partido del presidente controle el congreso, —este porcentaje llegó este año a su mínimo histórico desde que dio inicio la serie en 2003—, 28% estuvo de acuerdo con que un partido diferente al del presidente tuviera mayoría en el congreso y otro 38% mencionó que no había diferencia.  

Para explicar estos porcentajes debemos recordar la tradición democrática que tiene Estados Unidos y que a pesar de que el congreso y el ejecutivo no tuvieron un acuerdo sobre el presupuesto hasta el pasado 17 de octubre[6], los norteamericanos valoran más otros beneficios de tener un contrapeso en el poder legislativo.

Regresando al caso mexicano, de acuerdo con el ejercicio de Parametría, un 43% dijo que era negativo que la cámara de diputados no apoyara las propuestas del presidente, siendo esta la opción con más menciones. Para 24% el no apoyo del congreso al ejecutivo es algo positivo y otro 26% refirió que el que el legislativo no respaldara las iniciativas presidenciales no era positivo ni negativo, nuevamente podemos observar que la mayoría de entrevistados emitió una opinión al respecto.    

Es interesante ver que si bien los mexicanos consideran que es negativo para la democracia en México que un partido no tenga la mayoría en el congreso también opinan que esta mayoría no debe pertenecer al mismo partido del presidente en turno, esto nos habla de ciudadanos que entienden la importancia de tener pesos y contrapesos entre el poder ejecutivo y el congreso, no es fortuito que no sólo en el congreso federal sino en los congresos estatales cada vez menos estados tengan mayorías arrolladoras, lo que implica mecanismos de negociación y supervisión de estos entes entre sí, el elector vota diferente dependiendo el cargo lo que sugiere que tenemos electores y ciudadanos cada vez más sofisticados en temas de política. 

Esta información también puede ser consultada en los espacios de Parametría en Antena Radio, del Instituto Mexicano de la Radio; Once Noticias, de Canal Once y La Chuleta, de Radio Fórmula.

Once Noticias - Prestigio Informativo

Derechos Reservados © Parametría, S.A. de C.V., Calle Benjamín Hill No. 185, Colonia Hipódromo Condesa, C.P. 06170, México D.F. 2012.

La información o resultados presentados a continuación pueden ser libremente publicados, citados y, en general, usados, siempre y cuando se cite la fuente de este estudio.

 

Fuentes:

PARAMETRÍA. Encuesta Nacional en vivienda. Representatividad: Nacional. Número de entrevistas: 800 encuestas realizadas del 28 de septiembre al 02 de octubre de 2013. Nivel de confianza estadística: 95  %. Margen de error: (+/-) 3.5  %. Diseño, muestreo, operativo de campo y análisis: Parametría SA de CV. Método de muestreo: Aleatorio sistemático con probabilidad proporcional al tamaño. Unidad de muestreo: Las secciones electorales reportadas por el IFE. Población objetivo: Personas de 18 años en adelante con credencial para votar que al momento de la entrevista residan en el lugar de interés.

BECERRA, Ricardo, Salazar, Pedro y Woldenberg, José, La mecánica del cambio político en México,  Cal y Arena, México, 2000. 

BÉJAR, Luisa, Los partidos políticos en el congreso de la unión, Gernika, México, 2006.

PROCESO.Fox y el Congreso: enfrentamiento en pleno. 09 de abril del 2002 [Citado el 22 de octubre 2013] disponible en:  http://www.proceso.com.mx/?p=241083

SARTORI, Giovanni, Partidos y sistemas de partidos, Alianza editorial, Madrid, 1980

THE GUARDIAN. Government shutdown: what's really going on – and who's to blame?  [Citado el 22 de octubre 2013] disponible en: http://www.theguardian.com/world/2013/sep/30/government-shutdown-healthcare-spending-analysis

THE NY TIMES. The Back and Forth Over the Shutdown and Debt Ceiling

[Citado el 22 de octubre 2013] disponible en:

http://www.nytimes.com/interactive/2013/09/30/us/politics/the-back-and-forth-over-the-shutdown.html?_r=0

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