PARAMETRIA

Certezas e incógnitas para 2027

Texto de Francsico Abundis publicado en Milenio

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La principal certeza rumbo a 2027 es que Morena llegará como la primera fuerza electoral. La gran pregunta no es, por ahora, qué partido obtendrá más votos, sino qué tipo de mayoría obtendrán Morena y sus aliados. Parece poco probable que obtenga nuevamente mayoría calificada; la pregunta sería entonces si obtendrá mayoría absoluta o mayoría simple.

La última medición de la Serie Nacional de Parametría registra una preferencia de 48 por ciento por el partido en el gobierno, seguido de Acción Nacional con 14 por ciento de la preferencia, Movimiento Ciudadano con 13 por ciento, el Revolucionario Institucional con 11 por ciento, Partido Verde con 7 por ciento, el Partido del Trabajo con 5 por ciento y otras fuerzas electorales 2 por ciento.

En el escenario optimista para Morena, conservarían la mayoría absoluta —251 diputados— y podrían aspirar nuevamente a la mayoría calificada necesaria para reformar la Constitución, aunque se ve lejano ese escenario. La distribución de las 300 diputaciones de mayoría relativa dependerá de las coaliciones, las candidaturas y la concentración territorial del voto. Una ventaja nacional considerable no se traduce mecánicamente en una proporción equivalente de escaños.

Probablemente, una de las preguntas más relevantes es cuál será el orden y la distancia entre los partidos de oposición; el segundo lugar en las preferencias estará disputado. El PAN conserva estructura territorial y aparece ligeramente adelante, pero MC ya lo empata o incluso aparece por arriba en mediciones realizadas por Parametría durante 2026. Por tanto, es razonable prever que PAN y Movimiento Ciudadano disputarán el segundo lugar. El PRI probablemente ocupará la cuarta posición –como fue en la elección presidencial pasada– aunque todavía conserva organizaciones locales capaces de ganar distritos y municipios.

Una de las mayores ventajas de Movimiento Ciudadano es que goza de una mejor imagen y, al no ir en alianza, su marca tiene mayor visibilidad. Es una fuerza política con autonomía y mayor presencia, factor fundamental en una elección intermedia de partidos, sin candidato presidencial. Este elemento será fundamental en las campañas.

Otra incógnita será si PVEM y PT mantienen sus porcentajes y su alianza con Morena o utilizan su capacidad de negociación para obtener más candidaturas. En elecciones intermedias, la presencia de los partidos en alianza suele diluirse y esto podría significar un costo muy alto para los aliados del oficialismo, como sucedió en 2021.

En términos estrictos, la comparación de esta elección se debería hacer con 2021 porque es la intermedia anterior, no con 2024, que fue la elección presidencial. Sin embargo, la abrumadora ventaja con la que ganó el partido en el gobierno y sus aliados obliga a observar y considerar 2024. Más allá de los porcentajes que obtuvo cada partido en 2021, probablemente la mayor diferencia será la cantidad de opciones políticas en la contienda. Hay 4 fuerzas políticas menos en el proceso (PRD, PES, Fuerza por México, Redes Sociales Progresistas). Aunque hay 2 fuerzas políticas en búsqueda de registro (Construyendo Sociedades de Paz y Somos) o independientes con fuerza local (Movimiento del Sombrero), el voto se dividirá entre menos opciones partidistas.

El 6 de junio de 2027 se renovarán las 500 diputaciones federales y habrá elecciones locales en las 32 entidades. Se disputarán más de 19 mil cargos, incluidas 17 gubernaturas. Morena defenderá doce de esas gubernaturas; el PAN, Aguascalientes, Chihuahua y Querétaro; MC, Nuevo León, y el PVEM, San Luis Potosí. La coalición gobernante parte como favorita en varios estados que ya controla, pero no puede anticiparse un ganador en todos. Salvo excepciones, la oposición también aparece como favorita en los estados que gobierna. Los escenarios para los estados serán más claros cuando Morena nombre sus candidatos a las gobernaturas y sepamos quiénes serán los de oposición.

La participación constituye otra pregunta central. En la intermedia de 2021 votó 52.6% de la lista nominal, un nivel elevado para una elección sin presidencia. Ese porcentaje constituye una referencia, pero la concurrencia de 2 gubernaturas más respecto a 2021 debería impulsar aún más la votación. Las elecciones intermedias, antes de que se concentraran tantas gubernaturas en la elección intermedia, solían tener porcentajes de alrededor 30´s altos o 40´s bajos. Con 17 posiciones al ejecutivo estatal en disputa, donde la participación está más alrededor de 60´s por ciento, esperaríamos una participación alrededor del 55%.

Finalmente, seguridad, economía, programas sociales, relación con Estados Unidos, aprobación presidencial y selección de candidatos determinarán el tamaño de la ventaja oficialista. La certeza es la primacía de Morena; las verdaderas incógnitas son la dimensión de su mayoría, quién encabezará la oposición y cuántos gobiernos estatales cambiarán de partido.

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